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La exministra de Economía Elena Salgado comparece en la comisión del Congreso para dar cuenta de su gestión en el Gobierno de Zapatero de la crisis bancaria y financiera.
Salgado defiende que la estrategia que el Ejecutivo siguió por entonces para la reestructuración de la banca buscó siempre "minimizar el coste" para el contribuyente.
Ha manifestado que hasta 2009 no se detectaron problemas de viabilidad en el conjunto de la banca española. Pero había entidades que estaban en riesgo.
Se ha justificado ante el desvío del déficit en 2011 (8,9% frente al 6% previsto) y ha asegurado que advirtió al actual presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de esta desviación, aunque nunca llegó a darle un número.
Salgado no ha entrado en el fondo de las decisiones del Gobierno de Rajoy en materia financiera, las ha calificado de "legítimas", pero ha manifestado que las "consecuencias están a la vista de todos".
En su opinión, "el tiempo pone a cada uno en su sitio". Y a este respecto, ha lanzado este mensaje: "Cuando yo era ministra, evitar que España fuera rescatada era la cuestión principal". La exministra ha defendido que se tomaran medidas "graduales" en vez de niciativas de choque.
Para Salgado, el sistema financiero resistió bien la primera embestida de la crisis global. Pese a esto, “se multiplicaron por cinco las garantías y liquidez de acuerdo con Europa”, ha dicho.
“Las entidades determinantes del sistema mantenían una posición sinnecesidad de apoyo público”. En 2009 no vieron problemas de viabilidad en el sistema, pero ha añadido que empezó a verse que algunas entidades podrían tener problemas y ver comprometidas y que eso provocara un riesgo sistémico.
“Muchos recuerdan mis llamadas telefónicas cada vez que íbamos a presentar alguna medida”.
Sobre la situación actual, la exvicepresidenta no ha querido pronunciarse porque no le corresponde, pero ha defendido que el Gobierno de Zapatero tomó las decisiones que debía con los datos disponibles, y con la premisa de que el coste para los ciudadanos fuera el mínimo.
La exvicepresidenta considera que ahora no ve ventajas en la idea de crear un nuevo sistema de cajas, dado que se avanza hacia un sistema de unión bancaria europea. Pero es partidaria de que se mantenga la obra social.
Sobre el desvío del déficit, Salgado ha manifestado que le comunicó a Rajoy que el tema de las comunidades dependía de cómo cerraran las cuentas, pero que en todo caso él sabía más sobre las finanzas de las regiones porque se había reunido con ellas. Ha dejado claro, además, que en noviembre de 2011 manifestó que no podía garantizar que se cumpliera el objetivo de déficit.
"Hubo una desviación y es un problema que tenemos todos que corregir".
Elena Salgado ha defendido la labor del exgobernador del Banco de España. "Yo creo que cumplió la labor de supervisión".