El rendimiento del bono hispano a diez años se ha situado, por su parte, en el 6,629 %, en tanto que el del bono germano alcanzaba el 1,39 %. La desconfianza de los inversores en los últimos días sobre la capacidad de España para hacer frente a sus compromisos y reducir su déficit se ha mitigado, en buena parte gracias al apoyo del presidente del Banco Central Europeo (BCE).
Draghi convencía al mercado con una defensa rotunda de la moneda única europea, y dejaba en un segundo plano las reticencias de Alemania acerca de compras de deuda soberana europea por parte del organismo.
En apenas una semana, la prima de riesgo de España ha pasado de rozar los 650 puntos básicos a los alrededor de 520 actuales, al tiempo que el rendimiento del bono español caía al 6,6 % tras haber superado el 7,75 %.
También se reducían los seguros de impago de deuda (credit default swap o CDS), relativos a los bonos a diez años de España para cubrir la posibilidad de impago de 10 millones de dólares, que se cambiaban a 480.200 dólares anuales, frente a los más de 500.000 dólares que marcaban la víspera a esta hora.
Los CDS de España eran hasta el lunes los quintos más caros del mundo, pero hoy ocupan la séptima posición por detrás de Argentina, Ucrania, Venezuela, Portugal, Líbano y Croacia.

La tregua del mercado de deuda española continúa este martes. La prima de riesgo, que mide el diferencial entre el bono español a diez años y el alemán del mismo plazo, ha perdido un punto básico en la apertura respecto al cierre del lunes y ha caído hasta los 523, aunque minutos después ha subido a 525.