Categoría: Fútbol Escrito por Nuevatelevisión Visto: 375
Pasadas las ocho de la tarde la fiesta del Real Madrid llegaba a su momento cumbre. Iker Casillas, capitán del Real Madrid, colocaba por segunda vez en su vida la bandera y bufanda del club blanco a la diosa Cibeles.
Era la guinda a una fiesta de muchas horas, iniciada anoche con la victoria en San Mamés y culminada este jueves en el punto neurálgico de las celebraciones blancas. El capitán fue el encargado de poner el colofón a la fiesta del Madrid después de tres años de dominio azulgrana en Liga.
Iker Casillas, impuso a la estatua de la diosa la bufanda del club. Un fuerte chaparrón no arredró a los seguidores madridistas, que en número superior a los 25.000, según fuentes de la Policía Municipal, contempló el paso del autobús con los jugadores desde el estadio Santiago Bernabeú hasta el lugar donde el equipo festeja sus grandes éxitos.
Cerca de las 19.00 horas la plantilla del Real Madrid se subía en un autobus descapotable, retando a la lluvia y el mal tiempo, para acudir a la plaza de Cibeles, el punto neurálgico de celebración de la afición madridista. El autobús blanco, con matrícula R-Madrid, llevaba inscrito el lema "Campeones, 32 ligas" junto al escudo del club y una foto de los jugadores festejando un gol en la carrocería.
Un baño de madridismo
Además del técnico, el portugués Jose Mourinho, y de los jugadores, viajaban en el autobús, al principio bajo la lluvia, los miembros del equipo técnico y del cuadro médico del club. Con Mou a la cabeza, los jugadores del Madrid recorrieron la Castellana saludando a los numerosos aficionados congregados en los margenes de la céntrica avendia madrileña.
Allí miles de aficionados les esperabana para celebrar el 32º título de Liga del club blanco. Ramos , Higuaín, Cristiano o Benzema han encabezado las celebraciones. Animadas por los más movidos: Marcelo, Pepe, Callejón, Arbeloa...
El tema de Queen 'We are the champions', sonando a todo volumen por los altavoces, recibió a los jugadores en Cibeles, donde les esperaba una multitud de aficionados que agitaban sus banderas y bufandas entre nubes de confeti.
Sobre la pasarela metálica que circundaba la fuente, los jugadores bailaron y saludaron a los aficionados antes de que el capitán, Iker Casillas, subiera por una escalera preparada al efecto hasta la estatua de la diosa Cibeles para colocarle, como es tradicional, una bufanda del equipo en torno al cuello.
Casillas y CR7, eufóricos
"Ha sido una Liga muy difícil, muy sufrida, pero al final la hemos conseguido por toda esta gente que está aquí, que se lo merece todo", señaló Casillas, que con gestos prometió regresar el próximo año con la décima Copa de Europa.
Igualmente eufórico se mostró el portugués Cristiano Ronaldo, que quiso compartir con los aficionados su alegría por la conquista de su primer título liguero con el Real Madrid.
"La sensación es de mucha felicidad. Es mi primera Liga en España y creo que el equipo y toda esta gente se la merecía. Hemos hecho un año espectacular, el equipo ha estado muy bien y nos merecíamos esta Liga", indicó Cristiano Ronaldo.
Los jugadores abandonaron la plataforma coreando el "campeones, campeones, oé, oé, oé" y, enlazados en una locomotora humana, después de festejar el título durante media hora con los congregados, regresaron al autobús para abandonar la plaza.