Nunca me ha asombrado de la Prensa su necesidad de influir en el poder político y económico. Es su modo de supervivencia. De hecho, la mayoría de los artículos se escriben para que los lean unas pocas personas, no el gran público. Así ha sido desde que se inventó.
Pocas veces un gobierno se ha enfrentado a un amotinamiento general de la sociedad. La paradoja es que está provocado por aquellos que dejaron la caja vacía y ahora se dedican a protestar porque la caja está vacía.
Rajoy se ha enfrentado a un 2012 en el que no le ha faltado detalle: desde el desafío de la Unión Europea a propósito de las maltrechas cuentas económicas de España, hasta las provocaciones independentistas, pasando por cualquier grupo de presión que quizá comprende la imperiosa necesidad de los cambios en nuestro país siempre que no les toque a ellos, porque ellos son los únicos “muy” importantes.
Nos quejamos de que la UE nos va a pedir cuentas porque nos da €30 mil millones. ¿Estamos tontos, o qué?
Le dan a España una pasta gansa para salvar a unos bancos (antiguas cajas) asquerosamente quebrados porque sus gestores han sido unos manirrotos que deberían pasar todos por el juzgadoy humillados; esos bancos llenos de gentuza sin escrúpulos tienen que operar en un país quebrado porque esos mismos bancos han gestionado tan mallos recursos que da asco verlo.
Vaya por delante que soy el único español que no tiene ni idea de macroeconomía y que eso de los mercados le suena a que cuanta más pasta tengas más parte del mercado puedes controlar. Pero aquí despacito voy a decir mi opinión que también la tengo sobre la crisis y los culpables y que se sale de lo escucho por ahí don de lo fácil es echar la culpa al "empedrado" de políticos y banca.
Venga vamos, acabemos de una vez con la culpable de todo, la sinvergüenza de la Presidenta de la Comunidad de Madrid ha tenido la desfachatez de pedir que no se pite el himno de todos ¡pirómana! ¡generadora de violencia! ¡ladrona! ¡facha!
Hubo un tiempo en España en que políticos irreconciliables supieron sentarse para construir nuestro actual Sistema de Convivencia. Tras la muerte de Fraga, me ha sorprendido la virulencia con la que han reaccionado algunos grupos, como si todo lo que el Fundador del PP ha hecho por España se resumiera en que había sido ministro de Franco.
Hace miles de años que dejé la política activa, pero la gente tiene a bien seguir parándome por la calle para comentar los sucedidos del día, o lo que se les ocurre cuando paso.